domingo, 12 de mayo de 2013

SUPLEMENTACIÓN DE MAGNESIO

Bueno ya que llega el verano, y al realizar deporte sobre todo de resistencia, se produce una mayor sudoración. Hay que tener mucho mas cuidado con la hidratación y la composición del tipo de bebida que se toma para prevenir la deshidratación,  ya que uno de los componentes más importantes en bebidas de este tipo además del sodio y el potasio es el magnesio.


Magnesio, que se encuentra repartido en el organismo formando parte del esqueleto (59%), tejido muscular, tejidos blandos (40%) y líquido extracelular (1%). Interviene como cofactor en procesos fisiológicos y bioquímicos relacionados con la fosforilación oxidativa, glucólisis, transcripción del ADN, síntesis proteica y mantenimiento de membranas. Está especialmente relacionado con los procesos de transmisión neuromuscular, el balance electrolítico, la liberación de energía y contribuye a la reducción del cansancio y de la fatiga. La concentración sérica de magnesio es de 1,4 a 2 mEq/l. Se absorbe con un coeficiente del 30-50%, influenciado por la vitamina D y la ingesta de calcio. Su homeostasis se regula principalmente por reabsorción tubular renal.

No se ha descrito un déficit estrictamente dietético. La hipermagnesemia se ha relacionado con la toma de productos que contienen magnesio y no a laxantes y antiácidos que pueden aportar pequeñas cantidades.

Las necesidades de magnesio en adultos son de 4,5 mg/kg. La ingesta diaria recomendada para la población española adulta se sitúa en el rango de 300-400 mg. La IDR por el National Research Council es de 6 mg/kg con un rango, para adultos, de 310-420 mg y con una cantidad límite de 350 mg cuando el aporte es de origen no alimentario. Si el aporte es alimentario, el límite superior de seguridad para la población francesa está establecido en 700 mg/día (1,8 ANC-IDR).

En la CE la ingesta diaria recomendada, a efectos del etiquetado de alimentos, es de 375 mg y se establece un UL de 625 mg, con un máximo de 250 mg para los complementos alimenticios. Para la población norteamericana el UL es de 350 mg/día, si el aporte es de origen no alimentario. Existe alguna referencia en relación a un efecto negativo sobre el balance del fósforo si se superan los 500 mg/día de magnesio. Una dieta equilibrada cubre las necesidades de este mineral, siendo su principal fuente las legumbres, frutos secos, cereales y derivados ricos en fibra.